Como os comentamos, los Oinarinak celebraron el pasado fin de semana su promesa, un paso más en su proceso eskaut en el que se comprometían a aplicar las leyes en su rama. En definitiva, una forma para pararse y reflexionar sobre su implicación en el grupo y ver si quieren seguir adelante con este estilo eskaut.

Para ello, organizaron unas convivencias en Igorre a las que invitaron a todo el equipo de monitorado. Tras una mañana intensa de raid, por la tarde lo pusieron en común en un marco incomparable: las campas cercanas a las cuevas de Baltzola en Dima. Después de 4 horas de compartir, por la noche, fue momento de recordar todos los momentos vividos como rama desde Koskorrak. De hecho, la cueva fue iluminada por 400 velas que aportaron un ambiente muy emotivo.

En la puesta en común que duró cerca de 4 horas.

El domingo fueron el resto de chavalería junto con los padres y madres ya que en la Eucaristía, los Oinarinak iban a realizar su compromiso. Como la mañana fue lluviosa, dieron una vuelta por Igorre e hicieron varios juegos por la calle y vieron varias fotos del fin de semana. Ya por la tarde, con la llegada de Javi, se celebró la Eucaristía en la que uno a uno fueron saliendo a leer su compromiso y estampar su mano manchada de negro en un tablón de madera. Al mismo tiempo, recibían la mano negra de tela para poder poner en el pico de la pañoleta, un símbolo que únicamente tiene Eskubeltz entre todos los grupos de España.

Ainhoa realizando su compromiso.

Sin duda, fue un fin de semana marcado en la historia del grupo pero, sobre todo, en la historia de cada uno de los Oinarinak. Bidean jarraitzeko beti prest!

Más fotografías aquí.

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