Los Oinarinak ya saben cómo ser una buena rama

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Al igual que los Koskorrak y Kaskondoak, los Oinarinak también estuvieron de convivencias. El trabajo de preparación, que lo hizo la propia chavalería, empezó por buscar transporte, hacer el menú, organizar los turnos de cocina, preparar la salida al monte… Además, ellos se encargaron de cocinar en la casa. Todo salió riquísimo, incluidas las pizzas que se hicieron el sábado para cenar.

En cuanto a las actividades, el viernes como llovía estuvimos jugando dentro de la casa. También tuvieron tiempo para avanzar con la operación y redactar los emails que van a enviar a los diferentes grupos de los diferentes países.

El sábado repartieron unos mapas y consiguieron subir hasta una ermita que estaba en el monte. Para darle emoción a la vuelta hacia la casa, se repartieron en equipos y cada uno fue por un lado a ver quien llegaba primero. Como había llovido llegamos todos llenos de barro.

Pero más interesante fue el rol que cada uno tuvo que interpretar a lo largo de esa mañana. Ese papel estaba relacionado con los diferentes tipos de discriminación que nos faltaban por trabajar. Al terminar, sacaron la conclusión de que hay ciertas palabras y actitudes que a la persona que las escucha le puede ofender.

Por la tarde, aprendimos cuáles eran las cuatro fases para ser una rama: conocerse, cooperar, comunicarse y tomar decisiones. De esta forma, analizaron en qué punto estaban ellos como rama, así como qué va a aportar cada uno para poder avanzar a la siguiente fase.

El sábado por la noche llegó el apocalipsis Zombie. Salieron todos a la calle intentando evitar ser pillados por los que ya eran zombies, utilizando brazaletes de supervelocidad, vidas extra, globos paralizantes… Nos lo pasamos todos en grande, con ganas de repetir en campamento.

El domingo jugamos a un cluedo eskaut en el que aprendimos sobre simbolismo, grupos de la zona y de Bizkaia. En definitiva, cómo es nuestro escultismo para poder compartirlo más adelante con otros grupos del mundo.

Tras evaluar y recoger, todos a coger la mochila y a hacer de vuelta la caminata hasta Durango para coger el tren y volver a casa con ganas de poder repetir otras convivencias el próximo trimestre. ¿Conseguirán convencer a los monitores/as?

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