Parece que la meteorología sí tiene favoritismos

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La rama de Azkarrak disfrutó el pasado domingo de la anteúltima salida del curso. Tras varios meses moviéndose a montes cercanos, esta vez decidieron irse hasta la comarca de Enkarterri. Allí subieron al Eretza (887 metros). Tras coger el tren, partieron desde el barrio de Zamarillo hasta llegar a Saratxo. Un tramo inicial con un fuerte desnivel que les dejó en los 450 metros. Después enfilaron la ruta más habitual para terminar ascendiendo hasta la cima por el cortafuegos. La bajada la realizaron por el refugio del monte y pasando la colina de Luxar, llegaron a Güeñes. En totoal, fueron 13 kilómetros con un desnivel positivo de casi mil metros.

Así, las y los azkarrak se están preparando para la actividad de verano, después de la anterior salida, la más potente de todo el curso. Partieron de Llodio hasta Bilbao por el monte, cresteando por siete cimas en un recorrido de 20 kilómetros. Sin embargo, esta vez el tiempo meteorológico no fue el esperado. Una lluvia fina e intermitente les acompañó durante el camino, dificultando el ascenso y la visibilidad. Es más, en la cima del Eretza apenas pudieron disfrutar de las vistas por la espesa niebla. Con esta dificultad añadida, el bocadillo en el frontón de Güeñes entró mejor que nunca.

Parte de la rama Azkarrak en la subida al Eretza, esquivando un charco por el barro.

Los que no corrieron esa misma suerte fueron los kas. El pasado domingo ellos dejaron los locales para salir a la playa de Arrigunaga. Con apenas 24 horas de diferencia, la rama pudo disfrutar de una mañana al sol con una temperatura muy agradable. En la que sería su última salida del curso, continuaron con las actividades de la aventura y, al igual que la rama Azarrak, poco a poco van poniendo el punto de mira en la actividad que tendrán en verano.

Uno de los grupos burbuja de la rama Kaskondoak en la playa de Arrigunaga.

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