Muchas gracias, Paul

Tras ocho años en el grupo, Paul ha puesto final a su etapa como monitor en el pasado campamento y se despedía de toda su chavalería. Paul entró en el grupo como Koskorrak, con 7 años y tras finalizar su proceso como chaval decidió tomar el testigo a sus monitores y formar parte del equipo.

En todos estos años, Paul ha pasado por diversas ramas, como Oinarinak, Koskorrak o Azkarrak en las que ha dado todo lo que estaba en sus manos y se ha esforzado por hacer del grupo un espacio para todos y todas, en el que inculcar los valores del escultismo y de Jesús. Ha dinamizado dos promesas de Oinarinak y ha dado testimonio de lo importante que puede ser un grupo eskaut para el desarrollo de una persona. Además, en el trabajo de cargos, el equipo destaca su gran implicación en el cargo de Fe, donde ha asentado las bases de trabajo en los últimos años y ha ayudado a que Eskubeltz se abriera a otras parroquias de Getxo o a que el monitorado formara parte de grupos de referencia para madurar su fe. Incluso, en el trabajo de comisiones ha sido siempre muy minucioso y siempre ha estado listo para encargarse de las tareas menos atractivas o más burocráticas.

Por todo esto y por más, el equipo de monitorado —también la propia chavalería y sus familias— está muy agradecido con todo el trabajo voluntario realizado en estos años. Paul seguirá vinculado al grupo, como lo ha estado la mayoría de su vida, pero ahora somo asabak, desde el otro lado, aportando y acompañando. Mila, mila, mila esker Paul urte huaengatik!

Partekatu!