ADRIÁN FUENTE.- Cada vez son más los términos ecologistas con los que nos familiarizamos en nuestro día a día: reciclaje, desarrollo sostenible, calentamiento global… pero muy poco se escucha hablar del decrecimiento. Este término se entiende como el movimiento económico, político y social basado en la disminución controlada del consumo con el objetivo de establecer un nuevo equilibrio entre el ser humano y la naturaleza.

Es claro que vivimos en una sociedad de consumo en la que toda persona que no consume con constancia, no tiene cabida. Se trata de un modelo de vida que se basa en trabajar duro para producir mucho y, por supuesto, consumir aún más. Y lo más surrealista de todo esto es que lo hacemos sin darnos cuenta: entramos en un bucle en el que hemos cogido tantos hábitos que es difícil parar.

¿Quien se plantea hoy en día comprarse una camiseta por 15 euros cuando se puede comprar 5 camisetas por el mismo precio? ¡Cinco siempre es mejor que una! Hace poco vi una imagen que ilustraba a la perfección la problemática del asunto. Aquí la podéis ver:

 

Todo este modelo de consumo tiene consecuencias en todos los aspectos de nuestra vida, consecuencias políticas, económicas, medioambientales… Precisamente como eskauts que somos, el decrecimiento nos invita a decir que no a este modelo de consumo, que está agotando cada vez más los recursos del planeta y cada vez crea mas desigualdades entre los países del sur y los del norte.

Digamos sí al decrecimiento y a un modelo de vida mas austero y sostenible.

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