Nora, monitora de Eskubeltz, resume las Jornadas de Reflexión de Euskalerriko Eskautak Bizkaia

Nora

El pasado fin de semana las monitoras de Eskubeltz asistimos a las Jornadas de Reflexión que organiza Euskalerriko Eskautak Bizkaia. Para ello, el sábado nos juntamos con el resto de grupos en Orduña, en el mismo colegio en el que siempre hacemos las convivencias de diciembre. Cuando llegamos allí, nos dividimos por las ramas con las que habíamos estado trabajando el curso pasado, en mi caso Koskorrak.

Durante la mañana nos convertimos en pequeños koskorrak y nos organizaron actividades a través de las que fuimos conociendo más a fondo toda la simbología y los métodos educativos que se utilizan con esta rama. Simbología o herramientas como un tótem, el carnet del lobato, el libro de oro o las máximas del lobato son aquellas que ponemos en práctica con los más pequeños y que nos sirven para elaborar y desempeñar de la mejor forma posible tanto las actividades como nuestra labor educativa de cara a los más jóvenes.

El EME (Equipo de Monitorado de Eskubeltz) en Orduña el pasado fin de semana.

Más tarde, durante la tarde, reflexionamos acerca de todo lo que habíamos visto durante la mañana. Analizamos los objetivos generales de cada etapa en cada uno de los tres pilares del escultismo: Sociedad, Fe y Educación, y más tarde reflexionamos acerca de si los habíamos cumplido o acerca de las dificultades que más de una vez habíamos podido tener. De esta forma, poniendo ejemplos reales, pudimos entre todas enfrentarnos mucho mejor a las situaciones y pensar en cuál habría sido la mejor solución para cada momento. Como ejemplo, utilizar el juego como un elemento educativo suele resultar más simple que incluir la figura de Jesús como su amigo con normalidad y cotidianidad.

Después de hacer ese análisis de la realidad de la rama y de identificar las debilidades, pensamos en cómo podríamos hacer y qué herramientas podríamos utilizar para solventar esos problemas. lo pusimos en común en grupos pequeños, y de esta forma todas pudimos aprender de las demás. No solo de lo que pensara cada persona, sino de cómo actúa en el día a día de cada uno de los grupos su respectivo equipo de monitorado.

El domingo, para poner fin al fin de semana, los y las monitoras de Eskubeltz nos volvimos a juntar, esta vez sin el resto de grupos, para que cada rama compartiera qué era aquello que había aprendido el día anterior y qué le había aportado. De esta forma, todas aquellas ideas o propuestas que se dieron para solventar las dificultades van a poderse trabajar entre todas así como ponerse en marcha.

Partekatu!