¿Qué han hecho las ramas de Eskubeltz esta Pascua?

Tras un largo y cambiante segundo trimestre, en el que Eskubeltz ha tenido que reestructurar su forma de trabajar a consecuencia de la Covid-19 en diversas ocasiones, ha llegado la Semana Santa. Hace ya más de una semana que el grupo paró su actividad para descansar estas dos semanas. Pero, ¿qué es lo que ha hecho cada una de las ramas en este tiempo?

KOSKORRAK

La rama Koskorrak ha continuado este trimestre con su aventura y con el objetivo de recuperar el tótem perdido de la selva. Para ello, han estado trabajando las máximas del lobato, y durante la Semana Santa están teniendo que trabajar la huella de la naturaleza, para la que se han fijado unos objetivos individuales. Sin ir más lejos, el pasado domingo la rama entera subió el monte Serantes. Comenzaron el camino en Algorta. Anduvieron hasta el Puente Colgante, y de ahí hasta la cima. A pesar del cansancio, el buen tiempo hizo que toda la rama pudiera disfrutar del día.

La rama Koskorrak en su camino a la cima del Serantes, dividida en dos grupos por el protocolo “anti-covid”.

KASKONDOAK

Los kaskondoak continúan de la mano de su aventura. Después de ver que la tierra es habitable, a pesar de haber tenido que escapar de ella anteriormente porque se volvió inhabitable tras una guerra radioactiva, han descubierto que no están solos. La tribu de ‘Los Subterráneos’ trata de sembrar el caos en la tierra, mientras que los poblados de las máximas velan por la calma. Su misión será trabajar con cada uno de los poblados de las máximas, de manera que puedan interiorizarlas. Antes de Semana Santa, se juntaron en Asamblea para idear el plan que vencerá a ‘Los Subterráneos’.

OINARINAK

Los oinak llevan todo el trimestre divididos en patrullas para desempeñar su operación. El objetivo es preparar unas convivencias para que la rama pueda pasar más tiempo junta, después de un curso que les ha tenido muy separados. Para ello, entre otras, una patrulla se está dedicando a hacer y vender chapas de Eskubeltz, mientras que otra de ellas se está dedicando a preparar hasta el más mínimo detalle de esos días que quieren pasar todas juntas. Además, se han dedicado a trabajar cada una de las Leyes Eskaut, ya que poco a poco se va acercando la hora de hacer la Promesa de Oinarinak.

AZKARRAK

Por su parte, la rama de Azkarrak vivió la semana pasada la primera Pascua de su proceso. El año pasado esta celebración se suspendió por el confinamiento. Este año se ha celebrado, aunque sin pasar las noches fuera de casa y sin la compañía de otros grupos eskaut. Durante el jueves, viernes y sábado santos han vivido el Evangelio desde cerca. Además, han terminado una empresa que tenían pendiente del año pasado: la reforma de una de las salas de la parroquia de San Nicolás. La rama disfrutó de estos días de oración y reflexión, e incluso se sorprendieron el Jueves Santo con su primer lavatorio de pies, al igual que hizo Jesús en la última cena. El Viernes Santo llevaron a cabo un Vía Crucis, mientras que el sábado fue el momento de silencio y oración personal.

Parte de la rama Azkarrak en la reforma de la sala de la parroquia de San Nicolás.

TREBEAK

La rama Trebeak ha desarrollado este año una Pascua de servicio. Por las mañanas todas y todos se han dedicado a hacer voluntariado, como llevan haciendo todo el trimestre. Por las tardes, se han estado juntando para celebrar la Pascua. Todas las actividades que realizaron trataron acerca del mismo tema: la migración. De esta forma, compararon el camino de Jesús con el camino que hacen muchas personas para salir de sus países y venir a Europa. Por último, participaron también de forma activa en las misas de la parroquia de San Nicolás, y el domingo la rama entera subió el Mugarra, para poner fin a la Pascua de una forma diferente.

La rama Trebeak en la cima del Mugarra.

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