Eskubeltz recupera lo perdido: sus campamentos

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

Accede y descarga todas las fotos a través de nuestra página web

El 30 de julio se ha convertido este año en la fecha que ha puesto fin a un nuevo campamento de Eskubeltz. Tras dos veranos muy diferentes a lo común, Loma de Montija se ha encargado este 2022 de acoger al grupo para que pudiera recuperar sus campamentos al uso. Y así ha sido. Koskorrak, Kaskondoak, Oinarinak, Azkarrak y Trebeak se han juntado en una misma campa para vivir en comunidad, rodeadas de naturaleza y, sobre todo, para disfrutar.

La chavalería más joven del grupo, Koskorrak, se enfrentaba este año a doce días de diversión en la campa. Y es que, a pesar de que a veces la morriña de casa o el querer ver a ama y aita complicara un poco sus días –o más bien, sus noches–, la rama ha podido con ello. El Libro de la Selva ambientó su campamento, con Raksa, Akela y Baloo, como personajes más clásicos visitándoles, y otros como el halcón Milenario o el Búho Lonchelo tocando la puerta de atrás listos para sorprender por primera vez. Sorpresa fue también la ruta volante, que ocupó tres días de su primera semana en campamento, y que presentó a las koskorrak una experiencia que vivirán en numerosas ocasiones a lo largo de su proceso.

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

Las y los kaskondoak también disfrutaron de su volante entre lesiones y algún enfermo, pero a pesar de ello, completaron la ruta. La llegada a campamento fue inolvidable, en la que se acumuló el cansancio mezclado con los abrazos entre hermanas y hermanos y la sensación de victoria tras haber pasado cuatro días enteros andando. Además, cuando llegaron a campamento, la Bruja del Mago de Oz les robó el mapa para salir de Oz, junto a partes del resto de personajes como el corazón del Hombre de Hojalata o la valentía del León. Durante el campamento, consiguieron colarse en su castillo para hacerse con el mapa que les mostraría el camino de vuelta a casa. Durante todo esto, por supuesto, no faltaron las guerras de agua, los baños en el río o los tórridos días corriendo bajo el sol con el ‘katilu’ siempre en mano.

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

A la rama media del grupo, Oinarinak, el campamento también le dejó huella. La rama comenzó con su operación, que le llevó a hacer un volante por el Camino de Santiago. Recorrieron la ruta por el Cantábrico, desde Castro hasta Santander, juntando esfuerzo, monte y costa y, cómo no, unos buenos baños en la playa. Tras aquello, cogieron transporte a Espinosa y llegaron andando a la campa, donde el resto del grupo les esperaba con gran ansia. Desde entonces, a lo largo del campamento disfrutaron como si fueran Kos, que fue la última vez que pisaron una tienda de campaña con Eskubeltz. La interculturalidad fue uno de los elementos clave en su campamento, así como la afectividad, donde conocieron qué comportamientos son tóxicos en las relaciones afectivas y pudieron resolver dudas que se les vinieran a la cabeza.

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

Los Pirineos fueron el plato principal de las y los azkarrak. Once días en las montañas de Ruesta dieron a esta chavalería la oportunidad de conocerse, de estar aún más cerca de Dios y de tener una de sus primeras experiencias de interioridad durante el campamento. No faltó la ruta volante, que duró la mitad de los días y que llevó a toda la chavalería por entornos de lo más bonitos. La experiencia fue en red con el resto de grupos de Herri Aldea y, en ella, también participó Javi, el párroco de San Nikolas y consiliario de Eskubeltz. Después de aquellos días y con las emociones a flor de piel, la rama se dirigió a la campa para disfrutar de una última semana de campamento. Allí las azkarrak tuvieron la oportunidad de conocer el testimonio de un inmigrante que provenía de África, y trataron temas como la sexualidad o la responsabilidad afectiva.

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

Los veteranos del grupo, la rama Trebeak, desarrollaron un campo de trabajo en Villarcayo durante la primera semana de su campamento. Se encargaron de parte de la restauración del Monasterio de Santa María de Rioseco, así como de labores de mantenimiento en una granja de Villarcayo. Durante estos días, además, no faltó la parte de reflexión sobre su trabajo. Tras estas labores, la rama continuó su campamento en Picos de Europa, donde hizo una ruta volante desde Fuente Dé hasta Puente Poncebos, pasando por Horcados Rojos, Aliva, Sotres, Pandébano, Pico Urriellu y Bulnes. Fueron cuatro días de volante, pero intensos por la exigencia del terreno y la emoción de la rama. Esta volvió a la campa para los últimos tres días de campamento, en los que no faltaron los momentos conjuntos.

2022_07_18-31 CAMPAMENTO ESKUBELTZ (LOMA DE MONTIJA)

Momentos conjuntos

Los días conjuntos son días en los que todo Eskubeltz se junta en la misma programación. Este año, a causa de una invasión zombi que asoló Loma de Montija y que puso al campamento en serio peligro. Durante el primer día, la chavalería aprendió a enfrentarse a estos seres, construyó sus bases y una enfermería y aprendió técnicas para repeler zombis. El segundo día llegó el momento de la verdad, con una indiada que enfrentó a los zombis y a la chavalería, que consiguió repeler la invasión.

Además de toda esta historia, los momentos conjuntos también colorearon las noches. Bajo el manto de estrellas de Loma de Montija, la última noche de campamento la chavalería del grupo se sentó en el suelo, cogió un par de guitarras y comenzó a cantar las canciones más típicas de campamento. Desde Soldadito Marinero hasta Zapalduen Olerkia, pasando por el clásico No Puedo Vivir Sin Ti o la muy acertada Ilargia de Ken Zazpi. Una noche mágica que puso punto y final al campamento de 2022 de Eskubeltz, que no podría haber sido así sin algo de ayuda.

Partekatu!