La rama Kaskondoak iza las velas de un barco pirata
Los y las kaskondoak visitaron el barco Atyla en Bilbao el pasado domingo 12 de marzo. Descubrieron rincones de la ciudad que desconocían, aprendieron el lenguaje del mar y pudieron continuar con su aventura.
La salida comenzó en Algorta, donde cogieron el metro con destino a Lutxana. Tras salir de la estación, anduvieron siguiendo la ría hasta llegar al Puente Euskalduna, donde pararon a almorzar. Allí pudieron descansar y jugar a uno de sus juegos favoritos: calles y avenidas.
Una vez habían recuperado sus fuerzas, se dirigieron al Atyla. Este es un barco histórico de madera construido en los años 80 siguiendo técnicas tradicionales. Se mantiene gracias a voluntarios y voluntarias de todo el mundo que trabajan y viven en el velero. Uxue Armendariz, una de las voluntarias del barco, fue la encargada de mostrar a los kaskondoak los entresijos del navío y les enseñó parte del lenguaje que utilizan a bordo. Además, pudieron izar una de las velas; la trinquetilla. Antes de abandonar el barco, construyeron unos veleros de papel, o al menos, lo intentaron.
La rama kaskondoak está inmersa en la aventura de “Los piratas de las islas Pawikan”. Cada uno de ellos pertenece a una tripulación y junto a las hermanas Freda y Treta, piratas de las islas, tratan de encontrar todas las piedras de la wairua para poder derrotar al temible Barba Negra. Esta salida fue un momento vital en su aventura ya que, aparte de aprender a ser mejores piratas, encontraron una carta de Barba Negra dentro del barco. De este modo supieron que ya tenían todas las piedras en su poder.
El día finalizó en el Parque Doña Casilda. Allí pudieron comer y tomar el sol. También jugaron y conocieron a personas que formaban o habían formado parte de un grupo eskaut. Incluso hablaron con un hombre que había sido chaval en Eskubeltz hace algunos años.









