Cuaresma: prepararse por dentro
Ayer, monitorado y asabak nos reunimos junto a Borja y Fernando, párrocos de la Parroquia de San Nicolás y las Mercedes, para vivir una celebración íntima del Miércoles de Ceniza. Un rato tranquilo y cercano para comenzar la Cuaresma, regalándonos un espacio de calma y reflexión en grupo.
A los pies del altar descubrimos varios símbolos que otras veces no encontramos: el agua, signo de purificación; la vela, que nos preguntaba si queremos ser luz; los ramos, hoja perenne que no caduca; las piedras, símbolo del camino que debemos construir por dentro; y la Biblia, símbolo de la palabra.
Un momento para pedir y proponerse
También hablamos del color morado como ‘color de entrenamiento’ que nos explicaba Fernando, y en una dinámica, cada una y cada uno pidió por algo y compartió su propósito para estos 40 días. Fue un momento sencillo para poner nombre a lo que queremos trabajar y cambiar en este periodo.
La Cuaresma son 40 días para prepararnos hacia la Pascua, hacia la muerte y resurrección de Jesús. Es un tiempo para reflexionar, acercarnos más a Aita/Ama, rezar, hacer pequeños sacrificios y compromisos que nos ayuden a crecer y mirar más a los demás. No se trata solo de renunciar, sino de dejar espacio para que algo nuevo nazca dentro de nosotras y nosotros.






